lunes, 1 de agosto de 2016

Karen Cedeño







Soy amante de la naturaleza  y consciente que estar en equilibro nos otorga una mejor calidad de vida. Por eso siempre buscó mi bienestar y el de mi familia a través de una alimentación sana, el descanso para combatir el estrés y el ejercicio físico. Estoy convencida que las buenas vibras nos hacen vivir mejor. Es por ello que este blog se llama así y a través de él trasmitiré todo lo que he aprendido para tener una vida más armoniosa y equilibrada. Pero también quiero promover algo más relajado, aunque igual de positivo: simplemente enviar “buenas vibras” tal como se entiende en el mundo coloquial y nada académico, el de los amigos. Que la pases bien y que cada día o en algún momento de este, simplemente envíes una o varias “buenas vibras” a tus amigos, parientes o entre nosotros mismos a través de este grupo. Aquí encontrarás simples buenos deseos, buenas ondas que estoy segura necesita el mundo en que vivimos.


Para conseguir las buenas vibras hay que desechar su principal enemigo: el miedo




En estas situaciones hay que echar mano de las "buenas vibraciones" o energía para conseguir seguir nuestro camino de la forma más satisfactoria posible. Para crear esta energía positiva que nos empuje a continuar, hay que desechar los sentimientos negativos que se alojan en nuestro interior, como los miedos. El miedo paraliza y bloquea, por lo tanto, no es buen compañero de camino. Este sentimiento nace de nuestra propia inseguridad y nos hace sentir débiles incluso en los aspectos que dominamos o que podríamos llegar a dominar. Hay que eliminar este sentimiento en cuanto aflore, ya que nos puede privar del éxito personal en nuestras vidas.
Para eliminarlo, primero hay que identificar de donde procede esa inseguridad y analizarla. Si podemos razonar el porqué de esa inseguridad, seguramente podamos argumentarnos a nosotros mismos de que es posible superar ese miedo. Este sentimiento no deja progresar, mientras que, si lo dejamos a un lado, podemos avanzar y conseguir el éxito, o incluso fracasar...Pero si fracasamos, podemos volver a intentarlo o intentar otras cosas. Descartar el miedo, nos proporciona movilidad y libertad para poder conseguir desprender buenas vibraciones.