Cuantas veces no se atribuyen los fracasos
en la vida a circunstancias externas y que no podemos controlar y
probablemente, en algunas ocasiones así sea, pero en muchas otras no. En
las veces que no lo son, nuestros fracasos son obra de nuestra pequeño
síndrome de autodestrucción. Tendemos a boicotear de forma inconsciente,
todo aquello que pone en riesgo nuestra seguridad. Todo lo que nos pone
a prueba, por que así ya no habrá que demostrar que somos aptos, que
tenemos capacidades para afrontarlo con éxito y lo mejor de todo, es que
nos ahorraremos el esfuerzo de intentar estar a la altura. No afrontar
las situaciones con el grado de responsabilidad adecuado, es inmadurez emocional.
Richard Lazaus,
psicólogo americano de gran prestigio y reconocido por su trabajo sobre
el campo de las emociones y el estrés, describió los peligros de la inmadurez emocional: insuficiencia cognoscitiva, incomodidad psicológica, trastornos psicosomáticos y desviaciones de la conducta.
A continuación vamos a ir descifrando los efectos de la inmadurez emocional y sus consecuencias en nuestros fracasos en la vida:
Insuficiencia cognoscitiva: Cuando vivimos estados de fuerte tensión emocional,
se bloquea la capacidad de entender y analizar los actos humanos.
Racionalizamos nuestra actitud positiva sin bases coherentes, negando
nuestra responsabilidad y asignándola a terceros.
Ejemplo:
No estudiar ni tener ganas cuando se aproxima un examen, por que en el
fondo tememos suspender y no estar a la altura. Perdemos el tiempo
mientras llega el día, para luego poder decir que era muy difícil, que
no hemos tenido tiempo de estudiar.
Otro
ejemplo, es cuando nos sentimos inseguros ante una cita del tipo que
sea. Perdemos el tiempo hasta el último momento para finalmente llegar
tarde, que se cancele, o provocar una actitud de rechazo ante la persona
que nos espera.
Ambos ejemplos, son claramente producto de la inmadurez emocional.
Estudiando suficiente, extrañamente suspenderemos y si no queremos
abordar una cita por el motivo que sea, hay que ser claros y cancelarla.
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